La cabellera

El hecho de vivir en un país tan tropical como República Dominicana da cabida a un montón de rasgos únicos o tal ves muy marcados, en mi caso mi pelo afro.
He luchado por mucho tiempo para negar este aspecto que sale y viene de mi, entre alisado desde los 9 años, pelucas, extensiones, largas horas de brebajes para mantener el pelo planchado y en su lugar. Tal vez no es negar, quizás es tener una apariencia mas prolija, el caso es que se me ha ido la vida, el bolsillo y las fuerzas bregando con esta vaina.
Hace tres semanas deje usar peluca, estaba cansada, hasta los huevos de encontrar pelos en mi casa, de tener que hacer un proceso-ritual todos los días para salir de la casa o hasta para bajar al colmado, entre el calor, los enredos, el pegamento, lavarme poco el pelo decidí tirar la peluca en el fondo del closet y dejar mi cabello al aire libre.
Diran, wow que buena decisión una mujer natural es hermoso, para mi por ahora no me siento hermosa, cuando apenas tienes 4 pulgadas de cabello que no sabes como manejar, que ahora aunque no gaste en salones de belleza se me va el bolsillo entre productos y la eterna búsqueda del brillo y del método que mejor se acomode a mi cabello, he salido de una tortura a otra.
Pero esto no se queda ahí, entre el bullyng de que parezco protestante, que si estoy en huelga con los salones y de que no luzco prolija aumenta mas mi descontento por llevar el cabello al natural, muchos dirán si tienes autoestima eso no afecta, FALSO si afecta y mucho, bueno a mi si, siempre he estado pendiente a cada detalle de mi aspecto, pues no soy bonita, soy una mujer arreglada, que se esmera por sus accesorios, ropa, etc, imagínate mi cara cuando despierto y encuentro un gallinero en vez de cabello, con el tiempo limitado en las mañanas y solo te queda la opción de mojarlo y hacerte un moño, a donde fue a parar mi elegancia!!!
En fin hoy para aumentar mis niveles de paciencia probare una técnica llamada shingling a ver si esta cacata se define y me da un poco de ánimos, por que de verdad estoy casi llegando al punto de empelucarme de nuevo, admito que tengo poca paciencia y quisiera que el pelo creciera de un día para otro pero no puedo dejar de gritar a voces mi desespero.

Att La indecisa.

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